Iba a escribir la última carta
pero olvidé el boli a propósito
y en eso de evocar tu cara
me enfrento a un problema insólito
Derramo una a una mil lágrimas
de hormigón, mármol y cerámica
que caen con un estruendo tácito
y hacen polvo esta crisálida
Contemplo desnudo un mundo
que seguirá escriba o no escriba
un mundo que orbita iracundo
cuando sabe que no lo miras
Yo tenía palabras sórdidas
sobre alambre sogas y espino
yo tenía más que retórica
y hoy no soy ni lo que he sido
Y si hago un recuento rápido
lo que dejaría no es mío
un lugar vacío y pálido
retratos donde no sonrío
Manos bien llenas de nada
bolsillos rotos y vacíos
quizás un corazón -me extraña-
marcada el alma de los míos
Y eso me disuade creo
y al mismo tiempo me hace polvo
porque también está ahí el miedo
y yo prefiero vivir solo
Allí donde no decepcione
esta carta no tenga remite
y el remitente se cerciore
de que no es tinta lo que aflige
Allí donde lance la carta
donde no me tome el desánimo
allí donde encuentre tu cara...
Tu carta vacía y un pálpito