domingo, 31 de marzo de 2024

Todavía hay quien me encuentra atractivo
y claro eso tampoco es que esté mal
pero soy mucho menos de lo que he sido
y no quiero nada que no sea igual

yo te veo donde sé que te has ido
y no le encuentro sentido al abandono frugal
el amor en cualquier fecha y destino
la soledad de una tormenta estival

domingo, 10 de marzo de 2024

11 de mayo

Llega a lomos de las olas
el bramido de una tal Macarena
Y yo desde esta costa de olvido
Recojo un lazo en la arena

Será que sigues ahí a lo lejos
O en tu orilla ya es hora de dormir
En la mía el frío espanta a los grajos
todos los ríos convergen aquí

Llevo unos seis mil años sentado
Cada mil cambio el peso de cadera
Los he pasado todos contemplando
y no ha pasado una sola alma en pena

Espero que al otro lado del mundo
Macarena, si es que ese es tu nombre
Macarena, hija del mar y el hambre
Macarena, vástago de la lumbre

Espero que allí desde donde gritas
Te devuelva lo que es tuyo el Atlántico
Y que le entregues algo contigo
para tu amigo de los seis mil años

Revienta otra ola contra la orilla

Revienta otra ola contra la orilla
naufraga otro sueño en la arena
y Macarena, con su lazo amarillo
llora entre el agua al sentirse sola

El bramido se hace ensordecedor
el mar reclama su lugar
y ahí, al otro lado del océano
hay otra chica, otro lazo, otro sueño

Allí, sabe dios a cuántas brazadas
hay alguien mirando el mismo astro que yo
hay alguien siguiendo el reflejo que deja
la luna en su búsqueda del sol

Y yo sé que no me oye nadie
pero grito de todas formas
Pongo en el cielo un aullido tan sincero
que se olvida de la rima; que suena a espuma

sábado, 9 de marzo de 2024

No hay boca en la que quepa tu nombre
ni existe un cielo del color de tus ojos
no hay notas en el cantar de esos grajos
que puedan pintar tan siquiera un esbozo

No hay luz en la noche que alumbre
el purgatorio que tu ausencia conforma
donde el silencio de los grillos confirma
que no queda vida donde no estorbas

Con esa gracia de un niño con hambre
con la ternura del que se sabe perdonado
con la torpeza del más patoso habido
con esa sonrisa de un recuerdo lejano

Ni un solo día de enero a diciembre
en el que el soñar se haga benévolo
y cada mañana con un gesto frívolo
cambio esa carita por un rostro céreo

Y al albor de la incipiente sombra
cargo seis lágrimas en un tambor viejo
pero, calma, no necesito cobijo
que el arma, como mi alma, es de fogueo

Señalo, apunto y disparo en la penumbra
huele a pólvora mojada todo el cuarto
lo único claro en este desconcierto
es otra marca en mitad de mi costado

Otra marquita que parece de mimbre
que conjunta con las mil que tiene al lado
y atestigua sutilmente con voz queda
lo evidente, que no te he superado

Medusa mía, te doy mi soledumbre
permite que pose un beso yo en tu frente
deja que llore en tus ojos esta afrenta
mi última voluntad como penitente
Hace diez vidas que quiero escribir
una canción que no sea de amor
Hace otras tantas que quiero cantar
un poema que hable de otros dos

Hace de nuevo frío, me temo
otro invierno que se viene a quedar
van otras tantas líneas, un enero
que supongo que habrá de llegar

Una fecha que los dos conocemos
pero que solo tú celebrarás
y no pasa nada está todo en su sitio
tan solo me está costando sanar

Y ahora que ya se ha hecho tarde
antes o después de que pueda servir
traigo un hatajo de historias de antes
que siempre quise compartir

Te he esperado desde antes de que
entendieras la propia idea de esperar
Te he querido desde el instante
en el que te vi de espaldas al mar

He guardado cada minuto que
pasamos hablando los dos
y ahora que todo ha cambiado
me quedan mil pelis de ciencia ficción

En las que a veces tú también
me quieres como te quiero yo
Pero los créditos rompen la magia
y dan pie a una nueva función

Tengo grabado en la piel cada beso
que tuve la suerte de heredar
porque supongo que queda claro
que eran para otro que no quiso estar

y los miro entre peli y peli
esperando a que dejen de sangrar
pero les tengo cariño, ya sabes,
tampoco es que los quiera molestar

Tengo un puñado de planes
que contaba con poderte ofrecer
Lo fié todo a poder pagarlos primero
y ahora ya no tengo con quién

Tenía una idea suicida que me parecía
el mejor futuro del mundo
necesitaba un sueldo, una joyería y
un mapa infinito que recorrer juntos

Tengo más lágrimas que palabras
por primera vez en muchísimos años
Pero está bien, creo que eso atestigua
que te he querido con todos mis fallos

Espero que algún día te olvide
se borre tu rostro por completo de mi ser
Y es que era tanto contigo, mi vida,
que no sé si podré ser sin él

Pero no pasa nada, te digo,
todas mis heridas acaban en papel
y esta noche negra de olvido
te escribo igual que mañana escribiré 

que eres todo lo que siempre he querido
lo que nunca dejé de querer
y que pasan los años los siglos las vidas
pero yo sigo viviendo el ayer
Te veo saltar frente a la cámara
La vida se me escurre entre los dedos
tengo seis balas en el tambor de un arma
que como mi alma es tan solo de fogueo

miércoles, 6 de marzo de 2024

Por qué no te me apareces
Pequeña medusa mía
Que te bese yo la frente
que llore en tus mejillas
Hace como tres o cuatro vidas
que escondo los versos más tristes
es mitad respeto mitad herida
por Pablo Neruda y por lo que fuiste

Hace tres o cuatro vidas que el mundo
se ha tornado en un páramo extraño
en el que habito cada minuto y segundo
atado a una sombra que solo me hace daño

Un lugar en mitad de la absoluta nada
donde mis pies suenan hojarasca al caminar
un lugar seco para esta piel de agua salada
para unas mejillas que saben y supieron a-mar

Aquí donde tu ausencia se ha hecho astro
donde el cielo conspira en cada suspiro
aquí donde el dolor va dejando un rastro
tengo un camastro muerto desde el que miro

Y veo una maraña del futuro al pasado
intuyo una letanía en la que me querías
vivo un infinito hoy en el que yo he amado
un presente asaltado por fantasmagorías

Tengo la misma sal en cada poro del cuerpo
cuerpo que suspendo ahora mismo sobre la orilla
me sabe a soledad todo cuanto recuerdo
tengo una vida y media en mitad de la mirilla

Me dijiste adiós sin siquiera mirarme
y yo te veo cada vez que parpadeo
tenía un santo al que solía confesarme
pero desde que te marchaste ya no creo

Igual fuimos dos caras de dos monedas
porque cada vez que caigo te voy a buscar
y no te encuentro y espero a que sucedas
pero van infinitas tiradas y no quiere cambiar

Igual no tengo los versos más tristes del mundo
Pero creo que sí la pena más honda en el pecho
creo que me estoy acostumbrando a ser segundo
el futuro ha de estar esperando al acecho

Lo que sí tengo es un recuerdo que se borra
Un rostro que me duele más conforme lo olvido
un anhelo que se distancia por más que corra
y el dolor de mil vidas pasadas al oído

La quise más de lo que podía soportar esta cárcel
logró que me escapara y fuera más de lo que hoy
cómo no iba a hacerlo si se me apareció un ángel
y desde que se fue soy poco menos que lo que soy

Estoy esperando a que la pena se transforme
a que las lágrimas me dejen ver este teclado
a cristalizar este dolor y estar conforme
con los versos que te escribo y he sangrado

Pero está llegando antes el olvido
un olvido doloroso y contradictorio
en el que no intuyo tu rostro por más que miro
en el que me escucho a los lejos llorar en tus ojos
Una trinchera erigida sobre el llanto
arrastrarme por un whisky con limón
una risa y dos "tampoco es para tanto"
escucharte reír encima de la canción

Un deseo a estrella mordaz pasada
la suspicacia de esas noches en vilo
secar al viento la morriña en la colada
aprender a bailar descalzo sobre el filo

La pulcritud del que rubrica el compromiso
la atención que le prestaba a un mal menor
todas las oraciones que rezaba en ese piso
cuando me acunaba abrazado a tu dolor

La fulguración de una tormenta de verano
la veleidad de la vida estallando frente a mí
los mundos que atravesé sosteniendo esas dos manos
los mismos responsables de mi miedo a dormir

Un baile para los sordos y los adefesios
monstruos de andar por casa y de salón
la ingenuidad de cualquier patio de colegio
la batuta que ha aborrecido la función

Una tregua firmada bajo el cielo estrellado
el recuerdo que te asalta en un semáforo en ámbar
todos los amores que rechacé y no he consumado
un cuerpo hecho de farándula y nostalgia

Una sucesión de parajes que tú habitas
recovecos de un alma que he entregado
una procesión de pasiones que suscitas
en las vidrieras del okupa que has creado

La rendición de todos mis desvelos
la capitulación de todo lo que he sido
las gaviotas que surcaron otros cielos
buscarte a tientas al final de este suspiro

La sangre que rompe en la orilla con pena
la espuma que abarca por completo la playa
toda la arena que obstruye estas venas
el tañido de las doce que mece la toalla

Una risa que retumba en esta ausencia
dibuja una alameda escoltada por acacias
un sendero de mi alma a mi conciencia
un templo mortuorio donde nacen las desgracias

En la tumba de lo que pudo haber sido
cantan los gatos pardos alguna soleá
y a la sombra de los jazmines y el espino
no ocurre nada; no hay nadie para escuchar
La quise como nunca había querido antes
como solo se quiere una vez en la vida
la quise por encima de lo que estaba preparada
la quise tanto que creo que apenas lo entendía

La quise como para gritarlo cada mañana
como para no pegar ojo por las noches
la quise con la emoción de un niño chico 
cuando se sienta al fin delante en el coche

La quise y durante un tiempo también me quiso
y eso era todo lo que tenía algún sentido
sentido que no había conocido hasta la fecha
sentido que ahora pende de un suspiro

Supuso para mí el canto de cada grajo
cada copo que se posó en nuestra calle
las luces de cada coche que me cruzaba
mi comuna de París mi palacio de Versalles

Supuso un reducto a salvo para un prófugo
un remanso de paz donde era bienvenido
el único lugar que conocí en el mundo
donde la pena dejó de hablarme al oído

Y como llegó se fue sin reparar en mi existencia
con la misma templanza del que fuera el primer día
ahora calculo en el vaho la distancia
que hay entre dos trenes en la misma vía

Y la vuelta a casa se hace extraña
mayormente porque no hay casa a la que volver
todos mis pasos resuenan a hojarasca
todas mis conversaciones hablan de ayer

Y me veo hablando de Salinger solo
y siento los versos de Boo Boo para mí
Levantad carpinteros la viga del tejado
quizás reconstruyamos aquello que fui

No quiero mentir a nadie tampoco confesarlo
pero supongo que me calaste hasta el tuétano
y que estoy tratando de recuperar los pecios
de otro de tantos naufragios en tus ojos océano 

Está bien supongo que es algo natural
lo raro sería que no doliera como el primer día
iba a hablar de tus caderas y mis ojeras
pero me acabo de dar cuenta de que ya no riman
Creo que necesito algo de fondo
para no quedarme a solas con mis pensamientos
que más que míos en realidad son tuyos
gritos y murmullos, guiños y aspavientos

Y te veo saltando frente a la cámara
y te juro que no necesito cámara alguna
y siento la ausencia de tus mejillas en mi pecho
como un niño la primera vez que escapa de la cuna

Y mañana sé que cumples años
y prácticamente también los cumplo yo
tú haces veinticinco el catorce de enero
yo creo que cumplo poco menos de un millón

Se suceden las imágenes casi al tiempo de las lágrimas
Desbordan la mesa, caen en tromba al suelo
van anegando la cocina, llegan hasta mis rodillas
y aún pienso en escribirte con este agua al cuello

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...