sábado, 4 de octubre de 2025

Te busco donde sé que no estás y aun así te veo.
Un borrón sin cara que suena a conversación pasada.
Un eco lejano de un dolor cercano.
El pulso trémulo de una placa de mármol.

Te veo aunque no busque, aunque no mire.
Te escucho por más que llore por encima del tráfico.
Siento el vacío en cada uno de mis pasos.
Siento tu ausencia como siento este cansancio.

Solo siento el aliento que no siento,
no así todos los que palpo en este cuello.
No hay más cuerpos fuera de este cuerpo.
No me adapto a esta marea de llanto.

El tiempo camufla la pena 
las décimas que la olvido,
pero vuelve y marea
en cada guiño y suspiro.

Me dueles en cada sorbo del café,
en cada pomo que acciono.
Me dueles en cada firma en papel,
me dueles en cada llanto que rompo.

Te veo en cada rugir del estómago,
en cada peso que elevo.
Te veo en cada golpe y triángulo.
Te veo en todo lo que quiero.

Te escucho en todas las voces,
lo hago en todos los incendios.
Te escucho en todas las noches.
Has tomado todos los silencios.

Te quiero cuando no lo mereces,
te quiero aunque no lo merezco,
te quiero aunque sé que no eres,
te quiero aunque ya no te quiera.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...