Un día de estos voy a poner
el mundo entero patas arriba.
El día en que abrace mi desidia,
el día que crea en esta vida.
Cuando no claudique ante el reloj
y el ánimo ya no me abandone,
daré un golpe sobre la mesa
y sentido a todo este desorden.
Cuando tenga fuerzas para seguir,
cuando el calendario no se arrastre;
cuando recobre la fe en mí mismo,
cuando mi alma por fin se sacie.
Entonces que se prepare dios,
porque... pero a quién quiero engañar,
pero qué mundo patas arriba...
Un día me lo creeré, quizás