domingo, 15 de octubre de 2023

Sentado a los pies del otoño
mirando a los ojos un disco de estaño
mientras frunzo lo justo el ceño
me asalta un recuerdo vicario

Un recuerdo grande y bien pequeño
de patios, de plazas, de antaño
recuerdo que alimenta lo que un puño
en las costillas del pobre presidiario

Y en eso que jugando cual retoño
le quito hierro y lo llamo con cariño
lo mimo y lustro con un ligero paño
hago sitio para el broche de martirio

Ahora se descuelgan las horas
para estos dos compañeros de terrario
en este paraje de invernal otoño
que se sucede como todos los años

y el retoño o el recuerdo crece
naturalmente se está haciendo un hombre
un hombre que tiene hambre y cuece
viejos miedos junto a viejos goznes

Óxido que toma forma en la olla, 
chirridos hambrientos y burbujeantes
las mismas historias de patio de colegio
en la boca de los mismos farsantes

Un viejo amor a las puertas de un fracaso
dos claveles en la tumba de un quizá
todo lo que digo que podría haber sido
a todos los que saben que soy un charlatán

Y aquí pienso esperar a que todo cambie
sin hacer absolutamente nada para ello
alzando los ojos y los llantos cuando llueva
obviando las manos que trepan por mi cuello

martes, 10 de octubre de 2023

Te has llevado lo mejor que tenía
todo aquello que creía que podía dar
y me has dejado tan solo y tan vacío
que no me quedan lágrimas que llorar

Me asalta el recuerdo a diario
espera agazapado entre lo más mundano
da igual si es en un paso de cebra
o si suspiro entre tema y tema que repaso

Se cuela una sombra en mi pecho
en cada inspiración que prolongo
y se desliza por la garganta y trepa
hasta los ojos por los que ahora sí lloro

Es una sombra corrosiva esta que tengo
que destroza todo aquello que roza
y no me deja ni saliva en la garganta
mucho menos palabra en esta boca

Por no dejar no deja que me aferre a nada
No tengo asideros ni un buen recuerdo
no tengo un lugar cálido para volver
no has dejado nada, un infinito yermo

No fuiste lo que creí que eras
no eres lo que asumí que serías
no tengo forma de consolar el vacío
vivo arañando las fantasmagorías

Y todavía hay algo en mi pecho
algún lugar que no ha deshecho la sombra
que espera que quieras sanar esta herida
pero sé que me equivoco, lo sé de sobra

Y me encantaría preguntarte o gritarte
cómo puedes dormir por las noches
por qué soy yo el que sigue sufriendo
cómo dejas que me consuma el reproche

Cómo han pasado los mismos doce años
mientras que yo me quiero arrancar 
la piel de cada palmo de mi cuerpo
y tú puedes vivir fingiendo no saberlo

Se me está complicando esto
Tiré lo mejor de mí a un pozo sin fondo
Un pozo con unas caderas de infarto
y en frío no es más cierto que falso
que hubiera abandonado ese infierno

Un pozo con el pelo bien largo
pelo que tras las crisis quedaba corto
y ahora que hablo desde el recuerdo
me cuesta ver el pozo como un pozo
Supongo que dos no se pelean si uno no quiere
como dos no son dos si uno de ellos no puede
Si el que no se consuela es porque no quiere
Tal vez donde no duela no inspire, sino consuele

A mí de momento me duele, pero más que inspirarme, inspiro
Y con las mismas expulso la misma cantidad de vaho
Yo que ni siquiera fumo creo que es humo esto que miro
Supongo que hay algo tóxico en este tórax anegado

Puede que esté comenzando a olvidarme de su cara
o eso bosquejo cada noche, porque por la mañana
He soñado con otro mundo, con otras tantas vidas
en las que de vez en cuando tú también me querías 

Y la mañana da paso a la noche como el día anterior
yo vomito la misma margarita y deshojo las mismas ideas
los pensamientos que rumio durante varias vidas enteras
sobre que estás con otros, bueno, sobre que conmigo no

Rumio hasta vomitar también la idea de la veleidad
eso de que las cosas estén sujetas solo al devenir
eso de que para ti esto fuera contingente, casualidad
cuando para mí era todo lo que merecía la pena vivir

Eso de que lo que te he querido no compute
eso de que nadie lleve la cuenta de lo que hice por ti
eso de que ya nada absolutamente nada importe
eso de que el mundo siga ahora que no estás aquí

Y se da el caso de que para mí no sigue, me temo
Y mira que intento revertirlo, también te digo
Que cada noche encaro el bloc diciendo hoy lo suelto
sin llorar y todas me responden lo mismo: has mentido

Dónde quedan las alarmas de madrugada para buscarte
dejarte comida rápida preparada cuando volvías de fiesta
Dónde quedan mis miedos, mis planes, las dedicatorias
dónde quedó pedirte que no me hicieras querer a otra

Leerte mi cuento favorito mientras te tomaba morfeo
Ponerte por delante de mi familia porque también eras parte
Ocupar todas las vigilias, todos los sueños que tengo
Dónde queda todo lo que ya no tengo, lo que te llevaste

Si no lo quieres, al menos podrías devolvérmelo
para que encuentre a alguien que sí lo quiera
Puede que lo hayas tirado hace mucho tiempo
Supongo que dos no se quieren si uno no pelea
Si tuviera tiempo le cantaría a la belleza, te lo juro
Si por lo que fuera fuese un tío menos inseguro
Si tuviera voz para pasar este rato a tu vera
no me distanciaría por si nos ataca la sordera

Que a mí hacerme vulnerable me da vértigo
subido en esos hombros puedo sentir el pánico
la distancia con respecto al suelo es terrible
si lo que te aterra no es caer y hacerte daño

Tengo una mentira que defender a capa y espada
tengo una fachada que reinventar cada mañana
Un portal por el que salgo con las migajas en la cara
Y un estómago repleto de lo que te ofrezco: nada
Entierro los pies bajo la arena
de la playa que los dos conocemos
En ese varadero de almas en pena
esa cala de naufragios y recuerdos

Mientras rompe la marea y se astillan
las olas que consiguen llegar a la orilla
siento que le debo algo a este lugar
como si correspondiera una ofrenda floral

Y a lo lejos, a lomos de las corrientes
creo divisar una mancha en el horizonte
que al aproximarse se hace evidente
son pecios a la deriva, telas y tablones

Pero despierta mi curiosidad el naufragio
y me meto en el mar a practicar la autopsia
creo que reconozco estas telas podridas
y la quilla trae consigo recuerdos de Vitoria

El timón parecía llevar un rumbo firme
no hay restos de flaqueza en la botavara
los cabos sueltos tienen nombre y apellido
soy incapaz de mirar el mascarón a la cara 

Y para cuando me quiero dar cuenta
estoy braceando desesperado en altamar
para cuando quiero salir, darme la vuelta
encuentro el navío que intuía naufragar

Y es que estas aguas y el tiempo
me arrancan suavemente las lágrimas
vician y pudren todos mis recuerdos
arrasan conmigo con una fuerza impávida

Y veo perderse mi quilla en algún horizonte
al poco centellea un ancla, detrás el puente
La sigue una procesión de restos sin nombre
La sigo, lentamente, cada vez menos consciente 

Y allí en la arena no sé quién queda
recogiendo, ignorante, mi desgracia 
los restos de una historia dolorosa
que solo es bonita desde la ignorancia
Sé que tengo vuestras manos en mi espalda
pero, entendedme, quiero tirarme de frente
sé cuál es mi barrio, sé dónde está mi casa
pero a veces pienso en abandonar a mi gente

Dar de comer a los cuervos entraña riesgos
como apostar los ahorros de una vida
como jugarse todo a una carta morena
Gané unos cuervos y perdí la partida

Ahora escribo desde una buhardilla emplumada
Desde la más profunda y ruidosa negrura
donde el dolor que he criado campa a sus anchas
y solo me permite el orgullo de rechazar la ayuda

Yo quiero escribir metáforas, joder
Hablar de los dientes de una sierra mecánica
yo quiero cantar de mi mundo al tuyo, de Cheb Rubën
y fingir que no me está matando la nostalgia

Pero no tengo flores mustias, no devoro crisantemos
No hay jilgueros en el balcón de una mirada perdida
No tengo un buzón para verdades y otro para mentiras
No tengo figuras para lo que fuimos pero no seremos

Al menos déjame espacio para la lírica
para que me confiese y libere más dignamente
Al menos podrías devolverme el sentido de la métrica
Al menos podría desplomarme hacia atrás y no de frente
Podría escribirte los versos más tristes esta noche
pero los estoy reservando para quien más he querido
podría escribirte los versos más bonitos esta noche
pero me temo que solo eres la que más me ha dolido

Si uno escucha atentamente cuando el tráfico calla
suena una especie de rueda dentada a lo lejos
un pistón subcutáneo que cada poco se encalla
un engranaje que pide a gritos un técnico

Aquí donde todo antes era maquinaria alemana
se ha hecho fuerte la más anárquica maleza
y donde hubo un sendero del ayer al mañana
solo quedan ortigas bordeando displicencia

Ahora que no queda nada de lo que he sido
la naturaleza toma por completo lo que es suyo
si antes tuve un corazón donde ahora veo espino 
a día de hoy no queda más que óxido de lo que hubo

Y la sangre horada los mismos lechos, sigue los mismos cauces
Mi padre se levanta cada mañana, me habla del mismo sauce
Inhalo infinitas veces el mismo aire que acabo de expulsar
Escribo una y mil veces la historia que no quiero contar

Yo creo que estoy rehaciendo poquito a poco una rutina
que, llenarme lo que se dice llenarme, más bien llena mis días
Y a lo lejos, cada minuto de cada hora, escucho una tenue melodía
que se baila al compás de mis propias fantasmagorías
Construyo cada noche un muro
desde cuya almena más alta salto
y es que el asalto por sorpresa del tedio
realmente es una cuestión de a diario

Y a diario se ensarta en mi pecho
un dardo helado de genuino hartazgo
Conforme se inserta y brota la sangre
se aflojan mis remaches y me parto

Me parto en tantos fragmentos
una explosión de esquirlas y abrojos
que para recogerlas y desenquistarlas
hacen falta mil manos y muchos más ojos

Más ojos que estos que arrastro
unos que arrancar y sirvan de repuesto
antes de que arresten al insensible
que ha llorado en los dos que yo tengo

Tengo que estar más alerta, en alarma
Pues soy víctima constante de un crimen
cada mañana me despierto más pequeño
me comen las alimañas que te escriben

Te escriben porque no tengo fuerzas
para escoltar el odio hasta mis labios
porque cada vez que lo intento y fuerzo
toda frase es presa de un enfermizo llanto
La quería como si me la hubieran arrancado de los ojos
como si no hubiera palabras en el mundo y tampoco hicieran falta
La quería por encima de mis posibilidades
La quería por encima de mi desesperanza

Amaba esos ojos azules, pero los habría amado de cualquier otro color
Adoraba cada una de sus pecas, pero lo habría hecho estuvieran o no
Me llevaba loco el pelo corto tras nuestra primera mala racha
Pero me llevaba igual de loco cuando la melena le tapaba la cara

Me encantaba su forma de ser, y mientras escribo la echo de menos
pero me habría enamorado cualquier otro carácter, cualquier otro pelo
Adoraba el contorno de su cuerpo, el salto de la cintura a la cadera
Pero la habría querido de igual forma tuviera el tipo que tuviera

Lo peor es que lo tenía todo, y a la vez no había forma de que no lo tuviera
la quería tanto porque me había enamorado de lo que era y no era
Y ahora le escribo a un fantasma que apenas me deja dormir
y da igual cómo sea el fantasma que me desviviría por volver a morir

Sin embargo no valió de nada lo que sentía por este espectro
Da igual todo lo que la quise, las noches que durmió en mi pecho
No importa lo que hice, no importa lo que dije. Nada vale nada
No importaron doce años, no importan todas estas madrugadas

El tiempo que le entregué, el amor que nunca había profesado
Son flores mustias arrojadas al lecho de un río que ya se ha secado
Las veces que te pienso, lo hostil que se me hace ahora el mundo
No importó una vida, no importó mi vida, no importan estos segundos

Y cada vez que pienso en esos ojos lloro por estos que tengo
Como lloraría fueran los que fueran, como lloraré por el momento
Cada vez que con estos ojos veo que a los dos nos daba igual todo
solo que de distinta forma y de distinta manera, ya sabes: lloro

No puedo pelear con mi vanidad y mi dolor al mismo tiempo
Te quería como no entendería ni el que acuñó el término
tanto que palidece lo que siento por los que sí me quieren
tanto que en los ojos que antes reían hoy solo hay fiebre
Estoy escribiendo un burofax a las estrellas
creo que no les llega el correo certificado
puede que al final hagamos buenas migas
Puede que yo también viva en el pasado

Ahí en lo alto sabe dios a qué distancia
no creo que haya tanto dolor ni tanta pena
allí a lo lejos sabe dios a cuánto tiempo
puede que tengáis vuestra propia condena

Tiene que ser triste morir y seguir brillando
Todo para que solo unos extraños lo vean
yo creo que brillé hasta ahogarme llorando
y estoy arrojando el cadáver al que me lea

Supongo que todo pasa, tarde o temprano
supongo que las cosas no tienen sentido
tal vez todos nazcamos en un momento
que solo deja apreciar lo que no hemos sido

Apagaré de nuevo las luces
desde lo alto de la escalera
bajaré las persianas mirando
por si cambiara algo ahí fuera

Soñaré con las mismas historias
las que recuerdo cuando despierto
suspiraré como vengo haciendo
inhalaré poco a poco el invierno

Y la maleza brotará o se helará
realmente no me importa mucho
los días tendrán que pasar, creo
se decidirá la contienda que lucho

Luchar es un eufemismo mezquino
otro de tantos para esconderme
caen hojas de calendario y de sauce
qué pensaría si pudiera verme

Un sauce llorón, llorón pero sin mocos
canturreaba mi padre al contemplarlo
Uno que se sobrepuso a su naturaleza
mientras yo soy el llorón que sigue llorando
Te escribo como si fueras a leerme
Como si acaso quisiera que lo leas
como si existiera algún lugar en el mundo
En el que uno pueda llorar sin que lo vean

Se me están complicando las metáforas
las estrellas de papel albal y cartón piedra
está brotando la nostalgia a borbotones
y pudre a toda prisa la hiedra de mi puerta

Se me está complicando retomar el hábito
sacarlo de las cenizas y soplar el polvo
pero no es por la expectativa, es otra cosa
solo había cambiado de vida, eso es todo

Y me gustaba mi nueva vida, sabes
en el fondo creía que el mundo me lo debía
como no iba a ser feliz, cómo con otra
cambio el amor de una vida por la herida

Joder es que todavía sangra
van 4 o 5 meses de taponar el pecho
se me embozan los ojos y los pulmones
sigo vivo pero me sigo muriendo

Tengo una pena tan honda en el pecho
que no me deja siquiera buscar sutilezas
tengo un dolor tan triste aquí dentro
que no deja espacio ni para la tristeza

Y yo solo quiero arrancármelo
así me consuma yo con él
y sienta por fin algo distinto
que las lágrimas que corren por mi piel

No tengo santo al que suplicar
no tengo quirófano para extirpar
no tengo forma de gritarle al mundo
que esto es más de lo que puedo soportar

Y yo no quiero la ayuda que necesito
no quiero releer las líneas que sangro
quiero que el dolor que ahora vomito
no vuelva cada noche a mi cuarto

No veo que se me pase
y no quiero que me consuelen
solo anhelo que llegue el día
en el que odie lo que dueles

Yo tenía recuerdos felices
de mi familia, de mis amigos
y ahora se los está comiendo
el agujero con el que convivo

Yo en algún momento he sido más que esto
Más que esta sombra que llora conforme habla
Y ahora solo queda un individuo tan ridículo
que se aferra a su dolor porque sin él no tiene nada
Añoro más de lo que he vivido
y le hablo a la nostalgia de tú a tú
no es valentía, es más bien confianza
nos hemos hecho amigos de período azul

Me adueño de palabras que no son mías
y reinvento conceptos que ya no existen
todo porque no sé hacer más que patalear
en una buhardilla del paseo de los tristes
El vacío que me acompaña se hace fuerte
y crece conforme se descuelgan las horas
La última vez que me quise dar cuenta
no tenía todavía apariencia de persona

Se sienta aquí a mi lado y me replica
Confronta mi silencio con el suyo
aplaca mi ansiedad con su indiferencia
y se apiada condescendiente de mi orgullo

Tiene gracia que me escribas, compañero
como si encarnara otra figura en realidad
Tiene gracia que no me hayas puesto cara
tiene gracia que estés intentando no llorar

Sé que ibas a contar los versos, a repasarlos
cómo no voy a saberlo si sientes lo que yo
qué te hace pensar que controlas nada
qué te hace pensar que escribes tú el guion

Si el dolor que te inunda ha tomado forma
si la mano de enjugar las lágrimas escribe
Qué te hace pensar, triste inquilino mío
que es solo uno de nosotros el que vive 

Llevas llorado el caudal de cuatro ríos
has gemido lo que nadie quiere admitir
no hay mañana que el sueño no te hiera
y todavía tienes el valor de escribir

Y qué va a salir, ingenuo compañero
Qué va a brotar de esa herida manantial
pues un reguero de inseguridad y miedo
una saeta compuesta para la soledad

qué crees que vas a hacer, codificarlo
O pretendías lustrarlo y darle forma
A quién coño has pensado contarle
que hay moraleja en esta historia

Los días pasan, los suspiros se escapan
las mañanas se parecen a las anteriores
nuestra abuela se levanta a la misma hora
volvemos a escribir los mismos renglones

mírate el pecho las veces que quieras
todavía puedes hurgar en esa herida
hazte el daño que quieras, me la suda
puedes meter desde el puño a las costillas

Algún día tendremos que acostumbrarnos
no a este dolor, eso no se pone en duda
sino a repetir lo mismo si nos preguntan
que estamos bien, no necesitamos ayuda
En esta trinchera infinita
todos los días son iguales
ni duermo yo ni duerme nadie
no hay quien silencie las verdades

Cada mañana veo tus ojos
entre mil pupilas vacías
cada noche encuentro más cuerpos
alimentan miradas perdidas

Transpiro por los mismos poros
sudo siempre los mismos mares
y el suelo yermo se hace lodo
fango cercado por alambres

Aquí, donde el óxido es ley
releo cartas en penumbra
cada fecha muero otra vez
bajo el cielo negro del nunca

No creo que vuelva a casa
ni que ya no me sea ajena
últimamente hallo más bocas
bocas abiertas, muecas muertas

Quisiera darles sepultura
mas también hacen por vivir
no es su culpa que no te encuentre
soy yo quien no te deja ir

Y tras tantos cuerpos ahí fuera
tan fríos en los que busqué
tras tantas miradas heridas
y lágrimas que no enterré

Ni hay conflicto ni hay trinchera
si acaso un cadáver que escribe
que llama muertos a esos cuerpos
como si creyera que él vive
Creo que te debo unos versos bonitos
o me los debo a mí mismo, como para saberlo
Últimamente vivo de beberme el hastío
y me ahogo de sed en un diminuto desierto

Cada mañana me despierto maldiciendo
y es que aún creo arañar escenarios felices
en los que algunas cosas están en su lugar
en los parajes en los que todavía resides

Intuyo tu rostro en mitad de la niebla
como intuyo los pájaros en el alféizar
el olvido cabalga a lomos del viento
la fiebre del amor dio paso a la anemia

Y últimamente me ha dado por pensar
que no se ha escrito canción para otra
que no hay novela que no protagonices
que inspiras cada papel de cada obra

Y sé que el mundo sigue girando
que apenas entiendo el paso del tiempo
sé que la vida se abre paso a borbotones
pero que le follen, yo aún pienso en tu pelo 

Aún pienso en vomitar mi dolor
Llevar los dedos que escriben angustia
al dique que hace las veces de úvula
contemplar el desastre y dejar que fluya

Aún pienso en prender las estrellas
los poemas, los cimientos, los recuerdos
aún pienso que el mundo me debe algo
la vanidad de los muchachos ingenuos

Y en esta balada de miasma que he escrito
Hay notas mortecinas que se quieren marchar
como músicos alcohólicos de segunda
contratados para un tema que no puedo pagar

En esta nota de suicidio que rima
hay palabras que están deseando saltar
en el teclado que aporreo esta noche
hay lágrimas que dan fe de mi ansiedad

En la imagen que se desvanece en la niebla
hay una mueca sardónica que no se va
entre las volutas de lo que no sé si has sido
se ha escrito un crimen y me lo acaban de tatuar
Me dueles
como puede que me duelas toda la vida
Me duele que existas
como me duele que tu existencia sea ajena a la mía 

Me duele saber que te levantas
y que tú no has soñado conmigo
Me duele levantarme y saber
que ni estás a mi lado ni he dormido

Me duele que el tiempo pase
de distinta forma para nosotros
Me duele que se te pase, la verdad
me duele imaginarme esos ojos

Y me duele y me va a seguir doliendo
saber que es algo que me acompaña
que seguirá latiendo en segundo plano
que vivirá de comerse mis entrañas

Y me duele que no te importe, en realidad
me duele que después de todo sufra yo
que el tiempo horade este alma en pena
me duele este atrofiado y triste corazón

De vez en cuando llora por las noches
y bombea mis lágrimas por todo el cuerpo
y así estoy, que lloro por cada poro, desde
estos ojos hasta las punta de los dedos

Y me duelen los recuerdos, me duele la mirada
me duele el alma, la vida, incluso las pestañas
me duele el porvenir y también me duele el pasado
me duele todo lo que voy a llorar y que no he llorado

Me duele que nada importe, que nada quede
me duele que nada pueda hacer
me duele tanto que te sea indiferente
me hace polvo que ni siquiera lo quieras ver

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...