sábado, 4 de marzo de 2017

Cuando

Cuando el mundo tenga prisa,
tú mejor quiéreme despacio.
Cuando apremie el cansancio
vuelve a lamer mis heridas.

Cuando mueran las luciérnagas
y las calles queden huérfanas,
ven a verme como hacías;
que te añoro como nunca,

que te siento hasta en la lluvia.
Y este hatajo de mentiras
que tejimos sin querer
se ha quedado sin quinqué

que ilumine la salida.
Cuando el sol vuelva a ponerse
sobre otro cuerpo celeste,
ven a irte como hacías.

Vuelve a irte como hiciste.

Gorriones

Echo gorriones a
volar para que no me aniden dentro;
sesgo amapolas jóvenes
para que no marchiten en mi piel;
desgarro cartas nobles
porque escribo con tinta envenenada.

No sé mucho de danzas,
yo entiendo de cicatrices y cortes.
Nunca entendí por qué
acabamos así. Chica, respóndeme,
que no sé bien qué siento;
solo me hacía el fuerte, nada más.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...