miércoles, 25 de enero de 2017

Sobre mis ojos

No cambiarán mi angustia de sentido,
como no sentiré vértigo en otros hombros,
y es que la inmensidad que se abre bajo mis pies
solo es comparable a la que se abre sobre mis ojos.

Bailar en el despacho

Aislado en un corro de angustia y soledad,
me pregunto, con la duda por sonrisa,
si aún hay algo de mí que pueda salvar;
si aún queda humanidad en esta herida.

Me busco en el espejo y no me encuentro;
últimamente lloro a solas en mi cuarto.
A veces trato de rebuscar bien adentro...
y no me sorprendo si veo que no hallo.

Si levanto la cabeza, tengo el techo;
si abro los ojos, tan solo oscuridad.
Solo soy un loco bailando en el despacho
cuando sabe que no miran los demás.

Sus objetivos me asquean, lo confieso,
pero al menos tienen, que ya es decir.
Yo, en cambio, soy un triste obseso
de lo que se fue y jamás volvió a venir.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...