lunes, 18 de junio de 2018

La belleza y los ojos del que mira

Dicen que la belleza
suele estar en los ojos del que mira.
No sé si es pena o lástima,
mas me duele en el alma
que su vista no alcance a contemplar.

Lo de negarle a la naturaleza
que su obra respira
es un crimen abyecto contra el ánima;
es recoger palomas en la palma:
privarlas de volar.

Pues con toda certeza
proclamo rotundo ante el mundo que vira
al compás de las máquinas
sin tomarse la calma
para sentarse, callar y observar,

que no hay paz, ni atisbo de realeza,
si acaso sí mentira,
en quien ensalza la vida crisálida;
en quien con inmovilismo ensalma
a las locas de atar.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...