No te llamo por no molestar
pero tengo versos que gritan tu nombre
Te escribo por necesidad
son noches sordas en semanas de hambre
Y puede que todo dé igual
que reme a ciegas en un charco de cobre
es la huida de la vanidad
alza el vuelo me rindo y entrego el salabre
mismo dilema otra ciudad
semáforos grises en días muy verdes
la historia que hubo de acabar
otoño ha pasado y yo vivo en sus tardes
Supongo que no volverás
que nada te ata que no es importante
Supongo que tú supondrás
que soy el de siempre que no soy diferente
Y puede que sea verdad
no sé si he cambiado aún te tengo presente
En el fondo no lo veo mal
prueba que te quise como no quise antes
Y sabes he vuelto a empezar
Otra tirada de versos que no tienen sentido
lo tendrían si pudieran contar
que he salido a buscarte en cualquier otra vida
donde nada me sale tan mal
y el reproche no existe no tiene cabida
donde escribo y no me da por llorar
allí donde aún te veo donde nunca te has ido
Un sueño que no duele al soñar
remanso de calma a salvo del olvido
no hay lágrimas al despertar
allí donde te busco y sí te encuentro a mi lado