es por eso que no te lo ofrezco
y rindo a los pies del otoño
los restos de un cadáver bien fresco
Si yo cada dos por tres
pienso en ir a sentarme en tu portal
cuatro o cinco días por semana
como una jornada laboral
Pero a la sexta vez que fui
o a la séptima, vete tú a saber
entendí de golpe y portazo
eso de que no me quieres ver
Mi alarma suena rara últimamente
como una octava o dos por encima
como si todo el barullo del mundo
se convirtiera en la novena sinfonía
y yo tuviera que bailar al ritmo frenético
de unos compases que no reconozco
voy a comprar un décimo en el olvido
a ver si me tocara y todo pasara pronto
Iban once meses ya, pero se me escapó
entre los huecos de los dedos noviembre
se hizo diciembre, se acerca el nuevo año
espero que no se repita, sinceramente