Te veo aunque sé que no me miras
te escucho aunque hables para otros
te recuerdo aunque me hayas olvidado
te grito en medio de este mar de sordos
Palpo tus facciones cada madrugada
y me despierto con el corazón entumecido
tengo arañazos por toda la garganta
y pocas ganas de admitir que estoy herido
Pregunto por ti en cada frase que formulo
te busco en cada rostro en que reparo
el olvido se ha hecho fuerte o eso parece
pero no en mi fuero interno eso está claro
Cada noche suena la misma melodía
que anuncia el final del sueño que tengo
y apenas me da tiempo a despedirme
a quedar contigo en el próximo desvelo
A saber qué ciudad ficticia recorremos
antes de recordar que ya no me quieres
antes de que arranque esa melodía
y me dé cuenta de que ya no sé quién eres
Antes de despedirme con una mano
apoyada en el único rostro que no llora
antes de besar tristemente la frente
del único de los rostros que ya no añora