como solo se quiere una vez en la vida
la quise por encima de lo que estaba preparada
la quise tanto que creo que apenas lo entendía
La quise como para gritarlo cada mañana
como para no pegar ojo por las noches
la quise con la emoción de un niño chico
cuando se sienta al fin delante en el coche
La quise y durante un tiempo también me quiso
y eso era todo lo que tenía algún sentido
sentido que no había conocido hasta la fecha
sentido que ahora pende de un suspiro
Supuso para mí el canto de cada grajo
cada copo que se posó en nuestra calle
las luces de cada coche que me cruzaba
mi comuna de París mi palacio de Versalles
Supuso un reducto a salvo para un prófugo
un remanso de paz donde era bienvenido
el único lugar que conocí en el mundo
donde la pena dejó de hablarme al oído
Y como llegó se fue sin reparar en mi existencia
con la misma templanza del que fuera el primer día
ahora calculo en el vaho la distancia
que hay entre dos trenes en la misma vía
Y la vuelta a casa se hace extraña
mayormente porque no hay casa a la que volver
todos mis pasos resuenan a hojarasca
todas mis conversaciones hablan de ayer
Y me veo hablando de Salinger solo
y siento los versos de Boo Boo para mí
Levantad carpinteros la viga del tejado
quizás reconstruyamos aquello que fui
No quiero mentir a nadie tampoco confesarlo
pero supongo que me calaste hasta el tuétano
y que estoy tratando de recuperar los pecios
de otro de tantos naufragios en tus ojos océano
Está bien supongo que es algo natural
lo raro sería que no doliera como el primer día
iba a hablar de tus caderas y mis ojeras
pero me acabo de dar cuenta de que ya no riman