todo aquello que creía que podía dar
y me has dejado tan solo y tan vacío
que no me quedan lágrimas que llorar
Me asalta el recuerdo a diario
espera agazapado entre lo más mundano
da igual si es en un paso de cebra
o si suspiro entre tema y tema que repaso
Se cuela una sombra en mi pecho
en cada inspiración que prolongo
y se desliza por la garganta y trepa
hasta los ojos por los que ahora sí lloro
Es una sombra corrosiva esta que tengo
que destroza todo aquello que roza
y no me deja ni saliva en la garganta
mucho menos palabra en esta boca
Por no dejar no deja que me aferre a nada
No tengo asideros ni un buen recuerdo
no tengo un lugar cálido para volver
no has dejado nada, un infinito yermo
No fuiste lo que creí que eras
no eres lo que asumí que serías
no tengo forma de consolar el vacío
vivo arañando las fantasmagorías
Y todavía hay algo en mi pecho
algún lugar que no ha deshecho la sombra
que espera que quieras sanar esta herida
pero sé que me equivoco, lo sé de sobra
Y me encantaría preguntarte o gritarte
cómo puedes dormir por las noches
por qué soy yo el que sigue sufriendo
cómo dejas que me consuma el reproche
Cómo han pasado los mismos doce años
mientras que yo me quiero arrancar
la piel de cada palmo de mi cuerpo
y tú puedes vivir fingiendo no saberlo
Se me está complicando esto