desde cuya almena más alta salto
y es que el asalto por sorpresa del tedio
realmente es una cuestión de a diario
Y a diario se ensarta en mi pecho
un dardo helado de genuino hartazgo
Conforme se inserta y brota la sangre
se aflojan mis remaches y me parto
Me parto en tantos fragmentos
una explosión de esquirlas y abrojos
que para recogerlas y desenquistarlas
hacen falta mil manos y muchos más ojos
Más ojos que estos que arrastro
unos que arrancar y sirvan de repuesto
antes de que arresten al insensible
que ha llorado en los dos que yo tengo
Tengo que estar más alerta, en alarma
Pues soy víctima constante de un crimen
cada mañana me despierto más pequeño
me comen las alimañas que te escriben
Te escriben porque no tengo fuerzas
para escoltar el odio hasta mis labios
porque cada vez que lo intento y fuerzo
toda frase es presa de un enfermizo llanto