martes, 10 de octubre de 2023

Entierro los pies bajo la arena
de la playa que los dos conocemos
En ese varadero de almas en pena
esa cala de naufragios y recuerdos

Mientras rompe la marea y se astillan
las olas que consiguen llegar a la orilla
siento que le debo algo a este lugar
como si correspondiera una ofrenda floral

Y a lo lejos, a lomos de las corrientes
creo divisar una mancha en el horizonte
que al aproximarse se hace evidente
son pecios a la deriva, telas y tablones

Pero despierta mi curiosidad el naufragio
y me meto en el mar a practicar la autopsia
creo que reconozco estas telas podridas
y la quilla trae consigo recuerdos de Vitoria

El timón parecía llevar un rumbo firme
no hay restos de flaqueza en la botavara
los cabos sueltos tienen nombre y apellido
soy incapaz de mirar el mascarón a la cara 

Y para cuando me quiero dar cuenta
estoy braceando desesperado en altamar
para cuando quiero salir, darme la vuelta
encuentro el navío que intuía naufragar

Y es que estas aguas y el tiempo
me arrancan suavemente las lágrimas
vician y pudren todos mis recuerdos
arrasan conmigo con una fuerza impávida

Y veo perderse mi quilla en algún horizonte
al poco centellea un ancla, detrás el puente
La sigue una procesión de restos sin nombre
La sigo, lentamente, cada vez menos consciente 

Y allí en la arena no sé quién queda
recogiendo, ignorante, mi desgracia 
los restos de una historia dolorosa
que solo es bonita desde la ignorancia

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...