pero los estoy reservando para quien más he querido
podría escribirte los versos más bonitos esta noche
pero me temo que solo eres la que más me ha dolido
Si uno escucha atentamente cuando el tráfico calla
suena una especie de rueda dentada a lo lejos
un pistón subcutáneo que cada poco se encalla
un engranaje que pide a gritos un técnico
Aquí donde todo antes era maquinaria alemana
se ha hecho fuerte la más anárquica maleza
y donde hubo un sendero del ayer al mañana
solo quedan ortigas bordeando displicencia
Ahora que no queda nada de lo que he sido
la naturaleza toma por completo lo que es suyo
si antes tuve un corazón donde ahora veo espino
a día de hoy no queda más que óxido de lo que hubo
Y la sangre horada los mismos lechos, sigue los mismos cauces
Mi padre se levanta cada mañana, me habla del mismo sauce
Inhalo infinitas veces el mismo aire que acabo de expulsar
Escribo una y mil veces la historia que no quiero contar
Yo creo que estoy rehaciendo poquito a poco una rutina
que, llenarme lo que se dice llenarme, más bien llena mis días
Y a lo lejos, cada minuto de cada hora, escucho una tenue melodía
que se baila al compás de mis propias fantasmagorías