pero, entendedme, quiero tirarme de frente
sé cuál es mi barrio, sé dónde está mi casa
pero a veces pienso en abandonar a mi gente
Dar de comer a los cuervos entraña riesgos
como apostar los ahorros de una vida
como jugarse todo a una carta morena
Gané unos cuervos y perdí la partida
Ahora escribo desde una buhardilla emplumada
Desde la más profunda y ruidosa negrura
donde el dolor que he criado campa a sus anchas
y solo me permite el orgullo de rechazar la ayuda
Yo quiero escribir metáforas, joder
Hablar de los dientes de una sierra mecánica
yo quiero cantar de mi mundo al tuyo, de Cheb Rubën
y fingir que no me está matando la nostalgia
Pero no tengo flores mustias, no devoro crisantemos
No hay jilgueros en el balcón de una mirada perdida
No tengo un buzón para verdades y otro para mentiras
No tengo figuras para lo que fuimos pero no seremos
Al menos déjame espacio para la lírica
para que me confiese y libere más dignamente
Al menos podrías devolverme el sentido de la métrica
Al menos podría desplomarme hacia atrás y no de frente