martes, 10 de marzo de 2020

Hojarasca y cartón

Una bala perdida en el peor de los revólveres, hecho de hojarasca y de cartón.
Forjado del sudor de la cantera de los mármoles, y cargado de invierno y de dolor.

No sé si yerro cada tiro, o si apunto a ciegas, pero fallo.
No sé ya si lloro por dentro o por fuera, pero me calo.

Codifico cada página que entrego, por miedo a que me descubran.
Te busco cada noche y no te veo; salvo cuando te lloro en la ducha.

Me gusta fingir que las cosas van bien; que soy un tipo normal.
Me gusta jugar a que entiendo cómo funcionas,
me gusta aparentar que venzo la ansiedad.

Y vuelvo, como si me hubiera llegado a ir, a nuestro bar de recuerdo y niebla.
Converso con los fantasmas esperando que regreses, por si me quisieras ver.
Bebo espino y zarza en copas de arena que como el tiempo, se me escapan entre los dedos.
Bebo esperando que algo pase, que algo cambie, y se repite: he vuelto a caer.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...