Cuando no miro te veo
pienso en ti cuando desconecto
Me sorprendo en cada hora
murmurando que me faltó tiempo
El reloj sigue a lo suyo
tejiendo a mi alrededor un muro
de horas muertas y latidos
que cercan mi malherido orgullo
Hoy he vuelto a soñar contigo
a despertarme con un suspiro
para cerrar los ojos maldiciendo
y clavarme un broche de martirio
En cada hora que se muere a mis pies
en cada día que la noche asalta
En cada latido tras mis ojos maldigo
lo bien que te quedaba la falda