Si yo solo quiero hablar del mar
de la dulzura con que besa mis pies
de las gaviotas que se posan en la orilla
de los bañistas sin prisa por volver
Si yo solo sé hablar del mar
de las olas abrazando la arena
del sol que refleja en el agua la mañana
del sendero plateado de la luna llena
Si yo solo quiero hablar del mar
pero pienso en tus ojos claros
tan vivos que nublan los míos
tan vivos que deslumbran los faros
Y no queda barco ni quilla a flote
ni proa ni popa ni remo ni vela
ni niños buceando en un océano
que no sea el tuyo, que merezca la pena