Ahora que ya no estás,
el viento trae a lomos tu nombre.
Ahora que hay tierra de por medio,
no encuentro candil que me alumbre.
Recuerdo cuando me preguntaste
si escribiría sobre nuestra historia.
Yo me hice el duro y respondí "tal vez",
como si no fuera obligatorio.
Ahora que ya no estás,
verte se convirtió en tocar fondo.
Ahora que ha llovido sobre mojado,
me sorprendo a mí mismo mintiendo.
Recuerdo cómo banalicé
y repetí que no era para tanto.
Hoy las semanas se han vuelto reptiles
y no dejan que olvide lo que siento.
Ahora que ya no estás,
no me reconozco cuando me leo.
Ahora que has vuelto a reír,
parece cambiada la marea.
Recuerdo tanto, encanto, tanto,
que a duras penas me deja escribir.
Recuerdo tanto desde entonces,
que ya apenas me permite olvidar.