miércoles, 10 de marzo de 2021

Crepitan en la hoguera tres luciérnagas

Crepitan en la hoguera tres luciérnagas,
debe oírse como a medio kilómetro.
Tiene gracia: se lanzaron impávidas
a alimentar las llamas con sus ánimas.

Remuevo las brasas sin mucho ímpetu.
Juzgo el sacrificio con gesto ímprobo.
¿Acaso no soy yo igual de efímero?
Sobra tiempo de reflexión al náufrago.

Chisporrotea el fuego con estrépito
y caigo: otra vez haciendo cábalas
sobre la vida y su sentido último;
sobre que me siento solo, no único.

Tiene gracia: otra vez confesándome,
otra vez dudando si hacerlo público.
Golpea el viento y en el pecho un pálpito:
me marcho, se han consumido las llamas.

El silencio se hizo grande en tu nombre cabalga a lomos de un olvido al acecho y por un sendero de recuerdos y hambre anuncia burlón que ha ...