Suena la alarma en el cuarto
se filtran las tres por la ventana
escucho la luna sobre el asfalto
y el gato blanco sobre una rama
Ahí fuera suena a desierto
a almas horadadas por la pena
y en medio de todo se erige esbelto
un tal Caronte que ya no rema
Vuelvo en mí: estaba absorto
buscando tiempo por la zona
He visto al gato, lo adopto y escolto
En el collar porta un nombre: Roma
Duermo y me despierta un hurto
Roma no está, y pena ninguna
se ha llevado mi miedo más oculto
dejando una herida que rezuma
Sigo jugando con las vocales
mientras pasea por la ciudad
No sé bien si quiero que me cure
No sé bien si me quiero curar