Yo en realidad no quería escribir poesía
quería sangrar una novela que sentara cátedra
y fíjate cómo se dan las cosas
que solo me queda reírme de mis ínfulas
Pero se me da razonablemente bien
no acostumbro a tomarme en serio
y en eso de recapitular con los ojos vueltos
me agarro a su cintura y bailo con el tedio
Salgo a entenderme de noche
porque de día temo que me descubran
y el frío que asola mis huesos
caldea mi alma en penumbra
Le lanzo un guiño a las estrellas
y me lo devuelven las farolas
Supongo que todo se viste de metáfora
cuando el reloj pasa ciertas horas
Apunto y disparo al cielo
Echo el cierre esperando respuesta
Y me marcho a sabiendas de que
es otra llamada que nunca descuelgan