Hace tiempo que no paso por casa,
mas lo que pasa, que no viene al caso,
es que pienso en cada puto peldaño
de la escalera que va hacia mi cuarto.
Hace más tiempo que no piso el barrio,
que no paso por el barro, y me pesa.
Hace tiempo que no veo a los míos.
Pasan los días. Creo que se alejan.
Hace tiempo que el tiempo hace mella y
me llaman por nombres que no comprendo
Tengo a la altura del cuello una malla;
separa lo que quiero y lo que siento.
Hace más que no escribo en condiciones,
que ya por costumbre prometo deudas,
que sueño que arden campos de centeno,
que quiero huir; y me tiemblan las piernas